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TRASTORNOS RELACIONADOS CON EL CONSUMO DE ALCOHOL: ¿ESTÁN NUESTROS HIJOS EN RIESGO?

TRASTORNOS RELACIONADOS CON EL CONSUMO DE ALCOHOL: ¿ESTÁN NUESTROS HIJOS EN RIESGO?

Dr. Gustavo G. Kasparas

Para muchas personas, el conocimiento acerca del alcoholismo es limitado. ¿Qué es el alcoholismo exactamente? ¿Cómo se puede diferenciar el alcoholismo del abuso de alcohol? ¿Cuándo debe una persona buscar ayuda por un problema relacionado con el hábito de consumir de alcohol? ¿Cómo prevenir el abuso de alcohol en nuestros hijos?.

Para la mayoría de la gente, el alcohol es un acompañamiento placentero de las actividades sociales cuando su consumo es moderado. Para otros, el beber en exceso es una conducta socialmente aceptable, sin embargo, un gran número de personas tiene problemas serios debido a este hábito.

Las consecuencias del abuso de alcohol son graves. En muchos casos implican una amenaza para la vida. En efecto, para quienes beben en exceso el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, cirrosis hepática, trastornos del sistema inmunológico, daño cerebral y problemas para el feto durante el embarazo es mayor.

Beber alcohol aumenta también el riesgo de accidentes, de prácticas sexuales inseguras y la probabilidad de involucrarse en actos violentos tales como homicidios y suicidios.

En todo el mundo el alcohol es una de las principales causas de accidentes de tránsito. Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud reveló que un conductor que bebe antes de manejar tiene 17 veces más riesgo de tener un choque fatal. En la Argentina, según datos oficiales, alrededor de 4.000 personas mueren por año en accidentes de tránsito y unas 70.000 sufren lesiones. Según una encuesta realizada en hospitales, el alcohol es protagonista en tres de cada diez accidentes. Los más afectados son los varones, entre 15 y 24 años.

Los riesgos de la violencia son mayores cuando se consumen bebidas alcohólicas y la peligrosidad aumenta cuando hay armas de fuego disponibles. En los últimos años, los niños y adolescentes han sido víctimas de un número creciente de muertes por armas de fuego. En nuestro país el porcentaje de homicidios en el grupo de 10 a 24 años casi se duplicó entre 1991 y 2000 pasando de 3.6% a 6.7%.

La depresión, el consumo de alcohol o drogas, el aislamiento social, la inexistencia de modelos y valores, y la falta de objetivos son factores de riesgo de suicidio. A nivel mundial, se observa un importante aumento de suicidios en la población joven. En la Argentina, en el período 1991-2000 la mortalidad por suicidio aumentó de1.5% a 6.1%, incrementándose notablemente en el grupo de 15 a 24 años.

En términos económicos, los problemas relacionados con el uso indebido de alcohol cuestan a la sociedad sumas millonarias. En términos de vida humana, el costo es incalculable.

¿Cómo es posible saber si nosotros o alguien cercano, tiene problemas con el alcohol?

Contestar las siguientes cuatro preguntas podría ayudarnos a reconocer la presencia del problema:

  1. ¿Ha sentido la necesidad de dejar de tomar alcohol? Sí No
  2. ¿Las personas lo han molestado criticando su forma de tomar alcohol? Sí No
  3. ¿Se ha sentido mal o culpable por su forma de tomar alcohol? Sí No
  4. ¿Tuvo alguna vez necesidad de tomar bebidas alcohólicas por la mañana? Sí No

Contestar "Sí" a una de estas preguntas sugiere la posibilidad de que existe un problema con el alcohol, e indica la necesidad de ahondar en la detección del abuso. Responder "Sí" a más de una de las preguntas, indica que es muy probable tener un problema relacionado con el alcohol. En cualquiera de estos casos, es conveniente consultar al médico en forma inmediata para que analice las respuestas. Él puede ayudar a determinar si se padece problemas relacionados al hábito de consumir alcohol y recomendar qué hacer en ese caso.

Aunque se conteste "No" a todas las preguntas, se debe buscar ayuda profesional si existen problemas vinculados con el alcohol que afecten las actividades académicas o el trabajo, las relaciones con otras personas, la salud, o que causen dificultades legales.

* Dr. Gustavo G. Kasparas: Médico especialista en Psiquiatría y Psicología Médica; Consultor en Recursos Humanos y Psicología Institucional; Coordinador del equipo de Psiquiatría de Helios Salud; Psiquiatra de FUNCEI;; Miembro Titular de la Asociación Argentina de Psiquiatras; Miembro de la Sociedad Argentina de SIDA.

¿Qué es el alcoholismo?

El alcoholismo, también conocido como "síndrome de dependencia del alcohol," es una enfermedad que se caracteriza por:

  • El deseo insaciable o la necesidad fuerte y compulsiva de beber alcohol.
  • La pérdida de control, o incapacidad frecuente de dejar de beber alcohol una vez la persona ha comenzado.
  • La dependencia física, que se manifiesta mediante síntomas posteriores a la abstinencia: vómitos, sudor, temblores y ansiedad cuando se deja de beber después de un período de consumo de grandes cantidades de alcohol.
  • La tolerancia, que se traduce en la necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida para obtener el mismo efecto.

La persona alcohólica se encuentra frecuentemente controlada por un deseo poderoso o necesidad de tomar alcohol, que puede ser tan fuerte como la necesidad de ingerir agua o comida. La mayoría de los alcohólicos requieren ayuda externa para recuperarse de la enfermedad. Con ayuda, apoyo y tratamiento, muchos logran dejar de beber y rehacer sus vidas.

¿Qué es el abuso de alcohol?

A diferencia del alcoholismo, el abuso de alcohol no incluye el deseo o la necesidad compulsiva de beber, la pérdida de control, ni la dependencia física. Además, es menos probable que se manifiesten síntomas de tolerancia (necesidad de aumentar la cantidad para sentirse alcoholizado).

El abuso de alcohol se define como un patrón de consumo de bebidas alcohólicas, acompañado por una o más de las siguientes situaciones, en un período de 12 meses:

  • No cumplir con responsabilidades mayores en el trabajo, la escuela o el hogar.
  • Beber mientras se realizan actividades físicamente peligrosas (operación de maquinarias, conducción de vehículos).
  • Tener, con frecuencia, problemas relacionados con el consumo de alcohol (ser arrestado por manejar bajo los efectos del alcohol o por lastimar físicamente a alguien mientras se está ebrio).
  • Continuar bebiendo a pesar de tener problemas constantes con otras personas causados o empeorados por los efectos del alcohol. A pesar de que el abuso de alcohol es básicamente diferente al alcoholismo, cabe mencionar que muchos de sus efectos son sufridos también por los alcohólicos.

La decisión de obtener ayuda

No es fácil reconocer que se necesita ayuda debido a problemas con el alcohol. Sin embargo, cuanto más rápido se obtiene, mayores son las probabilidades de recuperación. Es fundamental vencer los prejuicios para poder pedir ayuda para alcanzar una vida saludable y satisfactoria, libre de alcohol.

En la consulta médica, se realizan una serie de preguntas específicas para determinar si existen problemas relacionados con el hábito de beber. Es esencial responderlas con la mayor sinceridad posible. También se practica un examen físico. Si el profesional concluye que existe dependencia de la bebida, es posible que recomiende consultar con un especialista en diagnóstico y tratamiento de alcoholismo. Es vital que quien consulta participe activamente en la toma de decisiones y en la selección del tratamiento. Además, de asegurarse que se le expliquen todas las opciones disponibles.

Tratamiento del alcoholismo

La naturaleza del tratamiento depende de la gravedad del problema y de los recursos disponibles en la comunidad. Puede incluir:

  1. Desintoxicación: proceso de eliminar el alcohol del cuerpo sin peligro.
  2. Medicamentos: el disulfiram y la naltrexona son algunas de las drogas utilizadas por los médicos para el tratamiento del alcoholismo que ayudan a prevenir recaídas una vez que se ha dejado de consumir alcohol.
  3. Consejería individual o de grupo: existen métodos de consejería muy efectivos para enseñar a los alcohólicos en recuperación a identificar situaciones y sentimientos que promueven la urgencia de beber, y para ayudarlos a desarrollar estrategias para enfrentarse a ellos sin recurrir al alcohol. Debido a que la participación de la familia es importante en el proceso de recuperación, muchos programas ofrecen consejería matrimonial como parte del tratamiento.
  4. Alcohólicos anónimos: todos los programas de tratamiento incluyen la asistencia a reuniones del programa de Alcohólicos Anónimos (AA), organismo que se define como "asociación mundial de hombres y mujeres que se ayudan mutuamente a mantenerse sin beber alcohol". Si bien el programa de AA es reconocido como un eficaz método de ayuda mutua para alcohólicos en recuperación, no todas las personas responden positivamente a su estilo y mensajes, y necesitan recurrir a otras estrategias. Incluso las personas que reciben la ayuda de AA usualmente encuentran que el tratamiento resulta más efectivo cuando el programa se combina con otros recursos tales como la consejería y la asistencia médica.

¿Se puede curar el alcoholismo?

A pesar de que el alcoholismo es una enfermedad tratable, todavía no existe una cura. Eso significa que un alcohólico que ha permanecido sin beber durante un período prolongado y ha recuperado su salud, todavía es susceptible de sufrir una recaída y debe continuar evitando todo tipo de bebida alcohólica. "Disminuir" la cantidad que se consume no funciona; se necesita eliminar por completo el alcohol para lograr una recuperación exitosa. Si se produce una recaída, es imprescindible que la persona intente nuevamente dejar de beber y obtenga la ayuda necesaria para lograrlo.

Ayuda para el abuso de alcohol

Si el médico determina que no hay dependencia del alcohol pero observa un patrón de abuso, puede ayudar a:

  • Examinar los beneficios de abandonar un hábito poco saludable.
  • Establecer una meta o límite de consumo de alcohol sana.
  • Examinar las situaciones y sentimientos que promueven el consumo.
  • Desarrollar estrategias para mantener la meta de controlar la cantidad de alcohol que consume.

Muchas personas que dejaron de beber después de haber experimentado problemas relacionados con el alcohol deciden asistir a las reuniones de AA para obtener información y apoyo, a pesar de no haber sido diagnosticadas como alcohólicas.

Los adolescentes y el alcohol

El alcohol es una droga, como ciertamente lo son la cocaína y la marihuana. Los jóvenes que beben tienen una mayor probabilidad de:

  • Ser víctimas de un delito violento.Tener problemas serios en la escuela.
  • Tener accidentes de tránsito como consecuencia de la bebida.
  • Practicar actividades sexuales de riesgo.

La influencia de los padres en los valores y las decisiones de nuestros hijos sobre el consumo de alcohol, es mayor antes de que empiecen a consumirlo, en particular durante los años previos a la adolescencia y los primeros años de dicho período.

Sugerencias para comunicarnos con nuestro hijo adolescente

Crear una comunicación abierta, de confianza con nuestros hijos es esencial para ayudarlos a evitar el consumo de alcohol. Si nuestro hijo se siente cómodo conversando abiertamente con nosotros, será más fácil guiarlo para que adopte decisiones saludables. Algunas maneras de comenzar:

  • Estimulemos la conversación: muchas veces creemos que vamos a conseguir lo que queremos solo hablando, sin escuchar. Invitemos a nuestro hijo a hablar sobre todo lo que le interese. Escuchémoslo sin interrupciones y brindémosle una oportunidad para que nos enseñe algo nuevo. Escuchar activamente sus intereses prepara el terreno para mantener conversaciones sobre temas que nos preocupan a los padres.
  • Formulemos preguntas abiertas: estimulemos a nuestro hijo para que nos comente lo qué piensa y siente con respecto al tema que discutimos. Evitemos preguntas que tengan una respuesta sencilla a manera de "sí" o "no".
  • Controlemos nuestras emociones: si escuchamos algo que no nos agrada, intentemos no responder con enojo de manera inmediata. En cambio, respiremos profundamente unas cuantas veces y "hagamos diagnóstico" antes de responder impulsivamente. Escuchar nos ayuda a comprender, es profundamente curativo y nos brinda información para la toma de decisiones.
  • Transformemos cada conversación en una situación "en la que todos ganan": practiquemos y enseñemos a nuestros hijos una comunicación clara, directa, honesta, respetuosa, en la cual tanto padres como hijos nos expresemos sin faltar el respeto, humillar o rebajar al otro.

Medidas a seguir:

  • Establecer una relación cariñosa, de confianza con nuestro hijo.
  • Facilitar el diálogo abierto y honesto.
  • Conversar con nuestro hijo sobre los hechos relacionados con el alcohol, las razones para evitar la bebida y las maneras de prevenir el consumo de alcohol en situaciones difíciles.
  • Seguir con atención sus actividades y trabajar con otros padres para formular reglas comunes sobre el consumo de alcohol entre los adolescentes.
  • Crear reglas familiares sobre el consumo de alcohol entre los adolescentes y determinar las consecuencias.
  • Dar un buen ejemplo.
  • Estimular a nuestro hijo para que establezca amistades saludables y divertidas alternativas al consumo de alcohol.
  • Saber si nuestro hijo se encuentra ante un riesgo alto por un problema relacionado con el alcohol. En tal caso, adoptemos medidas para
  • disminuir el riesgo.

Conozcamos los signos que pueden advertir sobre un problema de consumo de alcohol y actuemos rápidamente para obtener ayuda:

  • Cambios en el estado anímico (arrebatos de cólera, irritabilidad o conducta defensiva).
  • Problemas escolares (escasa asistencia, notas bajas o acciones disciplinarias frecuentes).
  • Rebelión desmedida contra las reglas de la familia.
  • Cambio de amigos que no lleva a casa para que los conozcamos.
  • Aspecto desordenado, falta de participación en intereses anteriores y energía general baja.
  • Obviamente, encontrar alcohol entre sus pertenencias, observar signos de intoxicación tales como aliento a alcohol, lapsos de memoria, concentración baja, ojos inflamados, falta de coordinación, torpeza o trastornos del habla.

Confiemos en que nosotros, como padres, podemos ayudar a nuestro hijo a transitar una vida libre de trastornos debidos al consumo de alcohol.

Recursos

Para obtener más información acerca del abuso de alcohol y del alcoholismo, comuníquese con las siguientes organizaciones:

Alcohólicos Anónimos Oficina de servicios generales
Av. Córdoba 966 - Piso 11° J
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Tel.: (011) 4325-1813
Página web: www.aa.org.ar
e-mail: osg@aa.org.ar

Oficina se servicios generales de grupos de familia Al-Anon Av. de Mayo 1365 - 9º Piso
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Tel.: (011) 4382-9311 – Fax: (011) 4382-9229
Página web: www.alanon.org.ar
e-mail: info@alanon.org.ar