Cuando una pareja no consigue concebir un embarazo, a la frustración por el hecho en sí mismo se suman los múltiples dolorosos y engorrosos procedimientos para determinar las causas de la infertilidad. Algo similar sucede cuando en un examen ginecológico de rutina aparecen señales de alerta que implican estudios más exhaustivos.
Hasta el momento, el método de diagnóstico por imágenes habitual para evaluar las trompas de Falopio y el útero era la “histerosalpingografía dimensional”.
Para realizarla se traccionaba el útero con una pinza y se lo inoculaba a través de un medio de contraste, dejando que fluyese hacia las trompas de Falopio. Así y bajo los rayos X se podía apreciar si existían anomalías causales. A pesar de lo molesto que resultaba para la mujer la histerosalpingografía convencional bajo rayos X, ésta era la forma tradicional para evaluar el útero y las trompas.
Pero ahora Argentina ha desarrollado por primera vez en el mundo la “Histerosalpingografía Virtual por Tomografía Computada Multislice”. Este sistema tridimensional ha sido creado por el Departamento de Investigación de Diagnóstico Maipú y el CEGYR (Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción).
Según cuenta la doctora Patricia Carrascosa, una de las principales creadoras del procedimiento, se trata de un revolucionario método no invasivo que ofrece una valiosa información en el estudio de la infertilidad y brinda mayor confort a las pacientes. El examen dura 3 segundos y medio y se realiza sin traccionar el cuello del útero, lo que brinda menos molestias. La otra ventaja es que la radiación (sustancias de contraste) que reciben las pacientes es menor (casi la mitad) de la que se requiere en el estudio convencional.
Al ginecólogo, por su parte, le ofrece el beneficio de obtener imágenes que le permiten “viajar” por el cuerpo femenino casi de forma real, pudiendo ver los órganos de la pelvis en su totalidad, el cuerpo del útero y las trompas de Falopio, su interior y sus paredes, determinando así la presencia de pólipos, adherencias, fibromas, estrechez de las trompas o lesiones. Además, al ser una tomografía computada es posible ver el compromiso de los órganos adyacentes.
Este novedoso estudio es una herramienta eficaz para determinar las posibles causas de la infertilidad femenina y la presencia de patologías ginecológicas, y, al ser un método en tres dimensiones, su exactitud de imágenes no genera dudas diagnósticas.
Para llevar a cabo el procedimiento la paciente no debe estar en ayunas; lo único importante es realizarlo hasta el día 10 del ciclo menstrual, para encontrarse fuera de los ciclos de ovulación. Debido a que no se precisa anestesia ni sedación, después del análisis la paciente puede ir a casa inmediatamente.
Patricia Carrascosa, médica especialista en diagnóstico por imágenes del Departamento de Investigación de Diagnóstico Maipú.
Algunas obras sociales reconocen la histerosalpingografía virtual. Si no se tiene cobertura médica, el estudio oscila entre los 800 y 1.000 pesos.