Un nuevo método desarrollado por especialistas argentinos evalúa mediante el uso de la tomografía computada, el estado del útero y las trompas de Falopio en las mujeres con dificultades para lograr un embarazo.
La nueva herramienta médica denominada histerosalpingografía virtual por tomografía computada multislice recibió el primer premio de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva al mejor video de Alcances Tecnológicos en Reproducción Humana.
Ese método fue desarrollado por especialistas del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción y el instituto Diagnóstico Maipú de la ciudad de Buenos Aires.
Este estudio de diagnóstico por imágenes no invasivo permite evaluar en pocos segundos y sin traccionar el cuello del útero, obstrucciones y malformaciones u otros inconvenientes uterinos.
Además, logra imágenes completas de las trompas de Falopio, para apreciar si hay anomalías causales de la incapacidad de lograr un embarazo.
La infertilidad es la incapacidad de una pareja para lograr una concepción después de un año de relaciones sexuales sin protección anticonceptiva.
La incidencia de esa problemática, según las estadísticas internacionales, van en aumento con cifras que varían entre el 15% y el 20%.
Los casos de infertilidad femenina por trastornos en el cuello del útero oscilan entre el 5 y 10% y por problemas en las trompas de Falopio entre un 15 y 20 por ciento.
Los exámenes que se utilizan en la evaluación de la pareja infértil son múltiples y, dentro de los estudios de diagnóstico por imágenes, se realiza siempre una histerosalpingografía en la mujer, para evaluar el útero y las trompas de Falopio.
Para realizarla se tracciona el útero con una pinza y se lo inocula a través de medio de contraste, dejando que fluya el compuesto hacia las trompas de Falopio.
En ese instante, se le practica a la paciente una aplicación de rayos X que permite apreciar si existen anomalías que causan infertilidad.
El equipo médico del centro asistencial porteño conducido por los Dres. Patricia Carrascosa y Mariano Baronio, desarrollaron la histerosalpingografía virtual por tomografía computada multislice. Ese método no invasivo, de acuerdo a lo destacado en la presentación del nuevo examen, proporciona “mucha más información” al médico que el método convencional y “brinda más confort” a las pacientes.
La histerosalpingografía virtual dura apenas 12 segundos y se realiza sin traccionar el cuello del útero. Por otro lado, “la radiación que reciben las pacientes es casi la mitad de la que la que se requiere en el estudio convencional”, aseguraron los profesionales.
Por otra parte, científicos británicos desarrollaron una técnica que utiliza imágenes tridimensionales del rostro de niños para detectar indicios de anomalías genéticas.
La técnica consiste en identificar alteraciones en la forma de narices, mandíbulas, orejas y cabezas de los niños a estudiar y compararlas con las de niños normales.
De esta manera se puede determinar más rápidamente si un niño padece el “Síndrome de X Frágil”. Quienes sufren de este mal tienen caras largas y orejas protuberantes y entre los síntomas se incluyen problemas de aprendizaje y retrasos en el habla.
Esta nueva tecnología funciona en el 90% de los casos, según el profesor Peter Hammond, un experto en computación del Instituto de Salud Infantil del University College de Londres, quien contribuyó en la investigación.
“Muchos genes afectan de manera diferente en el cuerpo. Algunos pueden afectar el hígado o los pulmones, y la estructura ósea, pero también afectan al rostro”, dijo Hammond.
El especialista explicó además que “los genes que afectan al rostro también pueden afectar otras partes del cuerpo. Es una situación compleja”.
Se sabe que unos 700 desórdenes genéticos afectan al rostro, de los cuales el equipo de Hammond hasta el momento investigó 30. Los científicos se aprestan ahora a usar esta técnica para probar 10 anomalías genéticas en un ensayo clínico.