Espacio sustentable: La salud de las costas

Un llamado a la acción

Salud de las costas

Por Rafael Otegui

Según el último Censo de Basura Costera, más del 80% de los residuos en las playas bonaerenses son plásticos. Bolsas, botellas PET y restos de nylon: entre los más comunes. 

Diariamente, toneladas de basura llegan a nuestros mares a través de los sistemas de drenaje, los ríos, el viento y lo que arrojan los turistas en las playas. El mar, por su parte, recoge los residuos durante la marea alta y los transporta hacia sitios remotos. Los depósitos ilegales de desechos domésticos e industriales, los contenedores de basura mal cerrados y el deficiente manejo de rellenos sanitarios, son otros de los problemas que agravan la situación.

Frente a esto, con el objetivo de identificar qué tipo de residuos afectan nuestras costas y buscar soluciones, la Fundación Vida Silvestre Argentina impulsa anualmente el Censo de Basura Costera, un estudio realizado en alianza con diferentes ONG de las principales ciudades costeras de la Provincia de Buenos Aires que en su última edición arrojó datos preocupantes: de los 46.673 residuos no orgánicos encontrados, el 82% correspondió a residuos plásticos. Bolsas, restos de nylon, tapitas y botellas PET, fueron algunos de los desechos que encabezaron el ranking. 

El alcance del estudio. El censo contó con el trabajo de 535 voluntarios y abarcó 813.554 metros cuadrados de playa en 16 localidades costeras de la Provincia de Buenos Aires, entre las que se encuentran Bahía Blanca, Claromecó, Mar del Plata, Necochea, Punta Lara, San Clemente y Villa Gesell. “A través de estos censos, se puede conocer la composición de la basura e identificar posibles soluciones”, explicó Verónica García, coordinadora del Proyecto de Basura Marina de Fundación Vida Silvestre Argentina.

En busca de soluciones. Algunas de las acciones más urgentes giran en torno a la reglamentación de la entrega de bolsas en los comercios, la separación de los residuos en origen y su posterior reciclado por parte de los municipios, y el correcto tratamiento de la basura para evitar que termine en el mar, a través de una mejora en los drenajes de los pluviales. “Regular el uso de los productos descartables plásticos y sancionar una ley de envases que incluya la responsabilidad extendida al productor –agrega García–, son otras de las acciones que el Estado debe encarar para realizar cambios verdaderos”.

Proyecciones que alarman. De acuerdo con diferentes estudios internacionales, desde 1950 hasta hoy la humanidad generó unas 6.300 millones de toneladas de basura plástica. De ese volumen, casi 5.000 millones de toneladas aún están en el ambiente. El 90,5% de los plásticos fabricados nunca se recicló y sólo un 9% de toda la basura plástica que generamos ha sido reciclada. Con esta tasa de producción, de reciclado y descarte, los científicos estiman que para 2050 unas 12.000 millones de toneladas de plásticos terminarán en los basureros o en el ambiente.

PROBLEMA GLOBAL A nivel global la situación es igualmente preocupante: según diversos estudios internacionales, se arrojan al mar entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico cada año. Esto es el equivalente a que un camión de basura por minuto arroje su carga completa al mar.

ACCIONES URGENTES Disminuir el consumo de plásticos, reglamentar la entrega de bolsas en comercios, promover la separación de residuos en origen y su posterior reciclado, y sancionar una ley de envases que incluya la responsabilidad extendida al productor, son algunas de las acciones recomendadas por las ONG ambientalistas para evitar que la basura termine en el mar.